Irina Shayk, una bomba provocativa

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Irina Shayk sabe ir en contra de la corriente. En primer lugar, inició su carrera como modelo a los 19 años, una edad tardía para quienes pretenden despuntar en este competido oficio. 
Sus comienzos no fueron nada sencillos, en parte porque no hablaba inglés -nació en Rusia en 1986- y, también, porque era dueña de una espectacular silueta que encantaba a los hombres, mas no a los diseñadores y a las exigentes editoras de moda, fanáticas de la delgadez.
Contra todo pronóstico, la joven se aventuró a probar suerte en París en 2004, pero fue hasta tres años después que consiguió ser imagen de la firma de lencería Intimissimi y, gracias a sus pronunciadas curvas y desbordante sensualidad, logró aparecer ese año en la edición de trajes de baño de la revista Sports Illustrated, un honor que muy pocas chicas pueden presumir.
Rápidamente, sus medidas esculturales, labios carnosos e hipnotizantes ojos verdes llamaron la atención de reconocidas firmas, como Lacoste, Guess y Armani Exchange, en las que hizo gala de su garbo y belleza. Si su estatus de bomba sexual era cuestionable, su trabajo para las marcas La Perla y Rampage terminaron con las dudas: una nueva diosa había nacido.
Su aparición en dichas campañas y en varias publicaciones la puso en la mira de hombres de todo el mundo. Uno, en especial, no pudo resistirse a sus encantos: el futbolista portugués Cristiano Ronaldo, con quien sostiene una relación desde 2010, y con quien no le auguraban mucho futuro.
La novia perfecta
A la puerta de Irina, el amor llegó acompañado de buenas noticias: en 2011 se convirtió en la primera maniquí rusa en aparecer en la portada de Sports Illustrated, la consagración de muchos nombres del modelaje. Asimismo, comenzó a ser buscada por firmas de moda y belleza, demostrando que han quedado atrás los tiempos en que las modelos con curvas eran relegadas a únicamente campañas de lencería y trajes de baño.
Luego de varios años de relación con el futbolista, y de estar bajo la constante mirada de los tabloides, la pareja acalló las voces de quienes rumoraban una posible separación con una impresionante portada para la revista Vogue España en junio de este año, la cual le dio la vuelta al mundo y despertó comentarios de todo tipo.
Shayk y Ronaldo protagonizaron un editorial, bajo la lente de Mario Testino, en el que se mostraron semidesnudos en la mansión del jugador. “Irina es la mujer más hermosa del mundo”, compartió el portugués a la publicación, y resulta imposible llevarle la contra. Su belleza ha logrado hacer eco también en publicaciones de alta moda, como Elle, Glamour y Harper’s Bazaar, en donde ha lucido su elegancia innata.
Recientemente, Irina fue nombrada la Mejor Rusa del Año por la revista Glamour de su país; paralelamente, protagoniza esta temporada los anuncios navideños de la firma SuiteBlanco. Este año decidió probar suerte en la pantalla grande, al aceptar el rol de “Megara” en la cinta Hércules, protagonizada por Dwayne Johnson, en la que subió la temperatura con una escena en la que aparece con el torso desnudo. Y es que Irina Shayk no sólo incendia las revistas y pantallas de cine, también las redes sociales, basta con ingresar a su cuenta de Instagram para comprobarlo.

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