4 problemas sexuales comunes en las mujeres

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Al mencionar la palabra “frigidez” muchas mujeres todavía nos asustamos, pues el no poder disfrutar del sexo se veía antes de forma despectiva. Afortunadamente esa idea ha cambiado y hoy en día se le llama “Disfunción Sexual Femenina”. Se refiere a un conjunto de 4 problemas bastante comunes en la sexualidad de las mujeres y de los que no hay por qué avergonzarse.
Eso que antes llamábamos despectivamente “frigidez”, ahora se llama “Disfunción Sexual Femenina”. Un cambio de nombre importante, pues significa que ya no se asocian los problemas sexuales con defectos personales de la mujer, sino que hablan de algo que no está funcionando adecuadamente en el cuerpo y que puede tener causas tanto físicas como psicológicas.
La Disfunción Sexual Femenina cobija 4 problemas sexuales comunes de las mujeres. Y digo comunes porque le suceden a 4 de cada 10 mujeres en algún momento en la vida. ¿Cuáles son?
  • Deseo sexual bajo o rechazo total (trastorno del deseo sexual)
  • Dificultad para excitarse (trastorno de la excitación sexual)
  • Dolor durante la relación sexual (trastorno del dolor sexual o Dispareunia)
  • Problemas para tener un orgasmo (trastorno del orgasmo o Anorgasmia)

Aunque algunos de estos problemas pueden presentarse temprano en la vida, también les suceden a mujeres que anteriormente tenían una vida sexual totalmente placentera. Si te están sucediendo a ti, no hay nada de qué avergonzarte. Al contrario, lo mejor es reconocerlo e identificar sus causas a tiempo para solucionarlo pronto y así volver a disfrutar de tu sexualidad a plenitud.
Desde hace algunos años se ha reconocido que muchos de estos problemas tienen que ver con problemas psicológicos. Tal vez tú no lo creas, pero el estrés, las preocupaciones, la ansiedad, la depresión, la autoestima baja, los problemas de pareja o los traumas del pasado, pueden interferir bastante con tu sexualidad. Para que tu cuerpo se disponga para la relación sexual y tú puedas disfrutarla, tu mente también debe estar dispuesta. Y si no lo está, si tienes la cabeza en otro pensamiento o estás angustiada, todo va a ser más difícil. No te vas a excitar de la misma manera, es probable que ni siquiera sientas deseos por tu pareja, no lubricas adecuadamente y te puede llegar a doler la penetración o, lo que le sucede a muchas mujeres, no logras tener un orgasmo.
Pero las causas no sólo están en tu mente. Varios estudios recientes confirman que muchos problemas sexuales también tienen causas físicas, ya sea pequeñas complicaciones de salud o enfermedades crónicas, como…
  • Cambios hormonales relacionados con la menopausia: antes y durante la menopausia, tu cuerpo sufre transformaciones hormonales importantes y deja de producir estrógenos. Eso puede reducir tu deseo sexual y provocarte resequedad vaginal.
  • Irritación vaginal: puede ser causada por falta de lubricación, alguna infección o por reacciones alérgicas al material de ciertos anticonceptivos como condones, espermicidas, diafragma o el dispositivo intrauterino (DIU)
  • Infecciones en la vagina o en las vías urinarias
  • Algunas Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS)
  • Vaginismo: cuando contraes involuntariamente los músculos de la vagina impidiendo la penetración. Esta puede deberse a miedos, traumas sexuales del pasado, o tensión.
  • Medicamentos como antihistamínicos, antihipertensivos (para bajar la presión arterial), antidepresivos o tratamientos de quimioterapia, pueden reducir tu deseo y tu lubricación vaginal, o incluso impedir que alcances un orgasmo
  • Enfermedades: Diabetes, artritis, o trastornos neurológicos degenerativos como la esclerosis múltiple, pueden provocar problemas sexuales
  • El abuso del alcohol y las drogas ilícitas también afectan tu deseo sexual

Si tienes problemas con disfunción sexual, consulta a tu médico. Si se descarta una causa física (ya que hay varios tratamientos para ellas una vez que se identifican), él o ella te podría recomendar con un terapista individual o de pareja. La sexualidad es parte importante de la vida, vale la pena disfrutarla.

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